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Sufrimiento,
insatisfacción,
dolor – duhkha. Son
características que marcan nuestras vidas, debido a nuestra
ignorancia de las verdades más profundas. Las mismas condiciones
o sensaciones agradables (las cuales son impermanentes), engendran también
sufrimiento e insatisfacción cuando llegan a su fin.
Sufrimos
con: el nacimiento, con la enfermedad, con la vejez, con la muerte;
al separarnos de lo que amamos, al estar unidos a lo que nos desagrada,
al no conseguir lo que queremos.
La raíz
del sufrimiento es la avidez –trishna
(pali: tanha), la sed egoísta de ser,
de existir, de poseer; el deseo y el apego a aquello que deseamos: los
placeres de los sentidos, la riqueza, la fama, el poder, los ideales, las
opiniones, etc.
Al extinguir el deseo egoísta, que es la raíz del sufrimiento,
logramos la cesación del sufrimiento,
es decir: el nirvana. El Nirvana es la Realidad
Última, una experiencia trascendente que está más
allá de las palabras y puede ser experimentada en vida.
El camino
que nos conduce a la cesación del sufrimiento es el Camino
del Medio, aquél que se halla entre los extremos, sin inclinarse
hacia ninguno de ellos: el de buscar los placeres de los sentidos o el
de la automortificación. El Camino del Medio está indicado
en el Noble Óctuple Sendero. El Noble Óctuple
Sendero es la cuarta de las Cuatro Nobles
Verdades advertidas por el Buda en el momento de su Iluminación.
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Cuatro
Nobles Verdades
1. El sufrimiento
(sufrimiento, insatisfacción, incertidumbre, dolor) es inherente
a la vida.
2. El origen del sufrimiento
está en los deseos que provienen del ego.
3. El sufrimiento
puede ser extinguido (Nirvana) extinguiendo su causa.
4. Para extinguir
el sufrimiento debemos seguir el Noble Óctuple Sendero.
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Noble
Óctuple Sendero
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Éste
consiste de ocho factores que debemos desarrollar según nuestra
capacidad y ritmo. Su finalidad es el desarrollo y el perfeccionamiento
de:
- la conducta
ética. - la disciplina mental. - la sabiduría.
Estos son tres principios
capitales del adiestramiento y la disciplina budistas. |
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Comprensión
correcta –samyak dristi. Es decir,
el conocimiento correcto; por ejemplo: la igualdad entre los seres vivientes
(lo que incluye a los animales y los insectos), la doctrina del renacimiento,
ley de causa y efecto, karma, impermanencia, etc. |
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Aspiración,
intención, pensamiento correcto –samyak
samkalpa. Aspiraciones sin motivos egoístas ni perjuicio
al prójimo. Pensamientos de renunciación, sin egoísmo
ni apegos; de amor y no-violencia. |
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Lenguaje
o habla correcta –samyak vac. Abstenerse
de mentir, chismear, calumniar, mantener conversaciones frívolas,
etc. Hablar con la verdad, usar palabras amables. |
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Acción
o conducta correcta –samyak karmanta.
Respetar los cinco preceptos: –No matar ni dañar
a ningún ser vivo; no ejercer violencia.
–No tomar lo que no
nos pertenece (no robar ni hurtar).
–No mentir ni injuriar.
–No abusar del sexo,
no tener relaciones extramatrimoniales.
–No ingerir sustancias
tóxicas (sustancias que nos hagan perder la conciencia de nuestros
actos: drogas, etc.). No abusar de las bebidas alcohólicas.
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Medio
de vida correcto –samyak ajiva. Tener
un oficio o profesión que no sea nocivo o perjudicial para otros
seres vivos. |
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Esfuerzo
correcto –samyak vyayama. – Impedir que surjan
pensamientos impuros.
– Alejar los pensamientos
impuros que hayan surgido en la mente.
– Alentar el surgimiento
y desarrollo de pensamientos virtuosos.
– Desarrollar y mejorar
los buenos pensamientos ya surgidos. |
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Atención
correcta –samyak samriti. –Atención al
cuerpo como impuro (no significa descuidarlo).
–Atención a
las sensaciones y emociones como dolorosas.
–Atención a
las actividades de la mente como cambiantes.
–Atención a
los fenómenos como transitorios, sin naturaleza propia. |
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Concentración–meditación
correcta –samyak samadhi. Tranquilización,
reestructuración de la mente, fortalecimiento de la concentración
voluntaria y desarrollo de la intuición. |
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Ayoidad-insustancialidad
–anatman. Todo está formado por dharmas,
factores constitutivos de la existencia. Estos son insustanciales e impermanentes,
no bien surgen a la existencia, desaparecen; permanentemente se transforman,
sucediéndose unos a otros.
No hay un yo, una
individualidad permanente, existente en sí y por sí, que
tenga un ser propio que a sí mismo le pertenezca y de sí
mismo dependa.
No somos entidades
separadas de todas las demás, no nos encontramos ante un mundo exterior
a nosotros. Nuestra mente separativa nos conduce a presuponer el dinamismo
yo/no-yo.
El ser o individuo
es una combinación de cinco fuerzas o energías psicofísicas
en constante cambio llamadas agregados (en sánscrito skandhas;
kkandha, en pali; en chino: yin):
1. De la materia
( forma) –rupa skandha. (elemento material). 2. De las sensaciones
–vedana skandha. Experimentadas por medio
de los sentidos, entre los que se incluye la mente como e1 sentido del
pensamiento.
3. De las percepciones
–samjña skandha. Reconocimiento de
las sensaciones (vista, tacto, oído, gusto, olfato).
4. Del principio formativo
–samskhara skandha. Tendencias o impulsos
y formaciones mentales (actividades volitivas: emociones, codicia, pasión,
aversión, prejuicios, hábitos del pensamiento).
5. De la conciencia
–vijñana skandha. Registra las sensaciones.
Nota o registra la presencia de un objeto sin reconocerlo.
Capacidad de
juicio y discernimiento (Conciencia visual, auditiva, etc.), actividad
mental.
Interdependencia-generación
condicionada: Todo es condicionado y condicionante.
Todo está interrelacionado.
Impermanencia–anitya.
El mundo fluye sin cesar y es impermanente. Hay una serie de causas y efectos
y nada es inmutable. Una cosa desaparece y condiciona el surgimiento de
otra. Causa y efecto
–karma. Cada acción produce un efecto,
el que a su vez producirá otros efectos secundarios. Así,
cada acción, cada pensamiento, producirá un diferente tipo
de efecto, como si fueran semillas plantadas que, al encontrar en su momento
los factores adecuados (tierra, sol, agua, etc.), germinarán como
plantas y darán sus frutos de acuerdo a la acción que las
produjo.
Nuestros actos
anteriores condicionan nuestro presente, y a su vez, nuestro presente condiciona
nuestro futuro. Somos responsa-bles de lo que nos sucede.
Producimos karma através
de las tres puertas del karma: –cuerpo–mente–boca– Renacimiento
o metempsicosis. Podríamos decir que la muerte
es la culminación de la vida psicofísica de un individuo.
El cuerpo físico se desintegra, pero la fuerza del karma fluye hacia
otra forma de manifestación en alguno de los niveles de existencia.
Así, la vida continúa fluyendo de una forma a otra, hasta
que se logre cortar la fuerza de los tres venenos – la pasión, la
ira y la ignorancia –, por medio de una vida armónica con las leyes
de la naturaleza y el desarrollo de un conocimiento trascendente verdadero.
Las seis vías
de renacimiento
o formas de
existencia (gati) son:
Devas, dioses o seres celestiales, asuras
o seres iracundos, humanos, fantasmas hambrientos (preta)
o espíritus famélicos, bestias y seres del infierno (naraka).
Estas constituyen el samsara, el ciclo de
nacimientos y muertes de un ser dentro de las diferentes formas de existencia,
mientras no haya logrado su liberación del mismo y entrado al Nirvana.
Shan
Ke (Gustavo F. Brahamian)
* ACLARACION Los términos budistas utilizados, salvo los indicados como "palis",
son términos sánscritos, y Buddha es utilizado en forma castellanizada
como "Buda".
Fuentes de consulta: Lo que el Buddha enseñó. De Walpola Rahula
Editorial Kier
Publicaciones de Carmen Dragonetti y Fernando Tola.
Principios esenciales del Budismo Maestro Hsuan Hua
Diccionario de la Sabiduría Oriental Ediciones Paidós |