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SARIRA DE DEDO DEL BUDDHA |
SARIRA PARA CHINA
Ochenta mil piezas de reliquias (sarira, en sánscrito) fueron dejadas después de la muerte (paranirvana es el término budista en sánscrito) y cremación del Buda Shakyamuni.
En el año 259 a.e.c (antes de la era común), el rey Asoka unió a los países vecinos y declaró adoptar al Budismo como religión nacional. Convocó el Tercer Concilio en la historia del Budismo para reunir, editar y publicar todas las enseñanzas del Buda, esto es: el Tripitaka. También decidió abrir el salón del Mahaparanirvana y sacar las reliquias del Buda Shakyamuni.
El rey Asoka entonces distribuyó las 84000 reliquias en diferentes áreas fuera y dentro del país para diseminar el Budismo en el mundo entero.
En el año 240 a.e.c., un grupo de dieciocho monjes (sramana, en sánscrito) y seguidores guiados por Shik Li-fang, llevaron diecinueve partes de las reliquias a China. Cuando llegaron al interior de Chao-yuan en China, el Buda Shakyamuni se manifestó frente a ellos y les dijo que tenían que mantener las reliquias escondidas, y revelarlas más adelante, sólo cuando los chinos hubiesen aceptado el Budismo. Los monjes siguieron la instrucción y enterraron allí las reliquias en una ‘tumba sagrada’.
Ellos fueron a Chan-an y visitaron al Emperador Chin. Por desgracia, fueron acusados de "confundir personas y conspirar disturbios" y fueron encarcelados. El gobierno quemó todos los Sutras y se deshicieron de éstos como basura.
Más tarde, un general celestial entró en la prisión y rescató a las dieciocho personas. Ellos decidieron dividirse en cuatro grupos y predicar el Budismo en secreto en las cuatro direcciones, con la capital Chang-an como centro. También acordaron reunirse cada año en la ‘tumba sagrada’, el 8 de abril; éste es el aniversario del nacimiento del Buda Shakyamuni. Ellos reportaban, intercambiaban y compartían sus experiencias en la prédica. Mientras tanto, como no tenían Sutras, sólo podían transmitir y enseñar Budismo por via oral. Con sus muertes, el Budismo fue incapaz de dearrollar una base sólida en China. Sus deseos sólo podrían ser logrados y realizados muchos cientos de años después.
En el año 64, el Emperador Ming de la Dinastía Han tuvo un sueño maravilloso, que fue interpretado como auspicioso. Basado en sus sueños, él ordenó a sus oficiales buscar monjes indios en el Oeste. Esto fue casi dos años antes de que encontraran a dos monjes en Kusha. Ellos fueron Kashyapamatanga y Dharmaraksha, quienes montaban caballos blancos, llevando un retrato del Buda Shakyamuni y el Sutra en Cuarenta y Dos Secciones. Ellos fueron cordialmente invitados a establecerse en Lo-yang. El Emperador Ming les construyó un templo para que le enseñaran las doctrinas budistas, y que traducieran los Sutras al idioma chino. Esto fue oficialmente contemplado como el comienzo del Budismo en China.
En el año 148, otro monje llamado An Shih-kao de An-hsi, fue a China. Cuando pasó por un cementerio abandonado en Chao-yuan, vio destellos de luces llenas de colores. Entonces lo reportó de inmediato al Emperador, a quien le pidió personas para explorar y cavar el cementerio. En medio día encontraron ochenta piezas de baldosas con inscripciones sánscritas escritas por Shik Li-fang y su grupo. Y lo más importante es que la escritura indicaba que diecinueve piezas de reliquias estaban enterradas a un metro bajo las baldosas. An Shih-kao llevó las reliquias al Emperador en Lo-yang, quien planeó construir una stupa (monumento funerario) para proteger las reliquias en el palacio.
No obstante, An Shih-kao le rogó que guardase estas reliquias en diferentes áreas. Así el Budismo podría propagarse en China rápidamente. Con el consentimiento del Emperador fue construida en Chao-yuan, donde originalmente fueron encontradas las reliquias, una stupa de cuatro-pisos hecha de madera.
El hueso de dedo del Buda, la pieza más grande de las reliquias, fue guardada en un jarrón dorado en una cámara subterránea debajo de la stupa.
Después de que la stupa fue construida, fue levantado en su cercanía un gran templo llamado Rey Asoka, hoy en día, Templo Fa-mun. Otras dieciocho stupas fueron construidas en diferentes partes de China para el resto de las reliquias.
Como claramente registró la historia, la sarira de dedo es tan poco común que fue bienvenida y adorada por siete emperadores de la dinastía Tang, y por otros emperadores de otras dinastías. Éste es por cierto el más respetado y precioso tesoro sagrado del Budismo, que representa el cuerpo del Buda Shakyamuni.
En la dinastía Tang, la sarira de dedo del Buda fue guardada en cuatro grandes monasterios. No obstante, tres fueron totalmente destruidos por desastres naturales y por autoridades antibudistas, dejándole al Templo Fa-mun ser el único templo en donde la sarira podía ser encontrada.
En 1987, el dedo-sarira fue descubierto y revelado en el Templo Fa-mun, en el aniversario del nacimiento del Buda Shakyamuni. Esto atrajo la atención de las personas alrededor del mundo, quienes nuevamente comenzaron a concentrarse en el Templo Fa-mun.
EL DESCUBRIMIENTO DE LA SARIRA DE DEDO
A causa de la sarira de dedo, el Templo Fa-mun fue una vez contemplado en la dinastía Tang, como el Templo ‘Real’. No obstante, el Templo Fa-mun sufrió de destrucción fatal cuatro veces a lo largo de mil años, desde la dinastía Han hasta la dinastía Ming. Éste fue reconstruido en 1579, y convertido en una stupa de trece pisos de ladrillo.
El templo se encontró con otro incendio destructivo debido al disturbio de los musulmanes en 1862.
En 1930, un general retirado, Mr. Chu, recaudó los fondos para reconstruir el Templo Fa-mun. El trabajo de construcción comenzó en la primavera de 1938, y finalizó en 1940. Trágicamente, el Templo fue destruido por los guardias rojos durante la Revolución Cultural, en el verano de 1966. A modo de proteger las reliquias en la atesorada stupa, el abad Maestro Liang-hsin se sacrificó en el Salón del Buda, quemándose a sí mismo hasta morir.
El Templo Fa-mun fue casi sacudido por un terremoto en 1976. Finalmente, colapsó por una tormenta de viento el 24 de agosto de 1981. El gobierno local entonces planeó organizar recursos para reparar y limpiar los escombros. El trabajo comenzó en el otoño de 1986.
En febrero de 1987, los arqueólogos entraron al sitio y empezaron un trabajo de exploración de significación histórica. La cámara subterránea era de 21,12 metros de largo, con un área de 31.48 metros cuadrados; la más grande de su clase. Con numerosos artefactos poco comunes de alta calidad y en una gran variedad, que proporcionan evidencia substancial de la búsqueda de la política, la economía, la cultura, religión, artesanías, etc. en la dinastía Tang. Uno de los grandes descubrimientos es el mandala de la Escuela Esotérica de la dinastía Tang, que revela el misterio de la historia por casi mil años. El descubrimiento asume una importante jerarquía para el desarrollo de la Escuela Esotérica en Japón y Taiwán.
Y lo que es más importante aún, las cuatro piezas de la sarira de dedo, que son las únicas existentes en el mundo, fueron descubiertas el 8vo día de abril del calendario lunar en 1987.
¡En el día del nacimiento del Buda Shakyamuni!
Todas las sariras están depositadas de un modo seguro en diferentes y elegantes vasijas.
Tres de ellas parecen ser jade blanco, mientras que la sarira restante se ve como la pieza verdadera del hueso de un dedo en color amarillo claro. De acuerdo con el registro de la cámara, las tres sariras de ‘jade’ son llamadas ‘sarira sombra,’ porque podrían ser reproducciones. La concepción de ‘una verdadera con tres sombras’ es sensata en el Budismo, mientras que las sarira sombra son tan sagradas como la sarira real.
COMENTARIO
Este artículo fue traducido por Alan Kwan, de un artículo chino escrito para una revista budista por Luk Sau-wah.