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Observaciones de la postura y la respiración |
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Capítulo III |
Material brindado por el monje Zen Ricardo Dokyu del Templo de la Serena Alegría (An Raku Ji) Argentina.
www.caminoeterno.com.ar ricardokyu@hotmail.com
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parte II |
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“Te sientas en la posición de loto completo o medio loto. En la primera posición, coloca primero tu pie derecho sobre el muslo izquierdo y luego tu pie izquierdo sobre el muslo derecho. En la segunda posición coloca solamente tu pie izquierdo sobre el muslo derecho.” La posición de loto completo, kekka-fuza en japonés (figura 41), y la posición de medio loto, hanka-fuza (figura 42) son las posiciones recomendadas para la práctica de zazen. |
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figura 41 |
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figura 42 |
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“Sientate derecho, no te inclines ni para la izquierda ni para la derecha, ni para adelante ni para atrás.” Una vez sentados en esta posición colocamos las palmas de las manos hacia arriba sobre las rodillas y ladeamos el cuerpo de izquierda a derecha en movimientos de mayor a menor. Con esto logramos centrar la columna, que no esté inclinada ni hacia la izquierda ni hacia la derecha. Luego llevamos el cuerpo hacia adelante desde el tronco con la columna derecha en la exhalación y retornamos a la postura inicial un par de veces. Con esto logramos conseguir que el cuerpo no este inclinado ni hacia adelante ni hacia atrás. “Después coloca tu mano derecha sobre tu pie izquierdo y tu mano izquierda sobre la palma derecha, los dedos pulgares tocándose ligeramente.” Esta posición de las manos se llama hokkay-join en japonés. Los dedos pulgares se tocan ligeramente como si estuvieran sosteniendo algo tan fino como un cabello. (figura43 y 44) |
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figura 43 |
figura 44 |
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“Tus orejas deben estar en el mismo plano que tus hombros y tu nariz en la línea del ombligo. Coloca la lengua contra el paladar superior y cierra firmemente los dientes y los labios. Con los ojos continuamente abiertos, respira pausadamente a través de la nariz.” Como dice el Fukanzazengi , observamos que las orejas estén paralelas a los hombros, la nariz en la misma línea del ombligo y el mentón levemente metido hacia adentro. Con la boca cerrada, la lengua apoya sobre el paladar superior. Los ojos naturalmente abiertos, mirando ligeramente hacia abajo. Para esto, primero miramos en línea recta y luego dejamos caer la mirada a un ángulo aproximado de 45 grados, sin focalizar nada en particular, dejando que las cosas tomen lugar dentro del campo de visión. “....respira tranquilamente a través de la nariz...”. Se dice que la respiración durante zazen es tan tranquila que si colocamos una hoja de papel de arroz delante de la nariz, ésta ni se mueve. Más allá de querer alcanzar cualquier ideal de ritmo de respiración les invito primero a escuchar su propio ritmo; inspiramos.., inhalamos.., inspiramos.., inhalamos... ¿Cómo respiramos? La respiración durante zazen es muy simple, es lo que podríamos llamar ‘respiración profunda’, respiración del hara (barriga), o tandem kokyu (respiración de tandem o kangen, un punto localizado a cuatro dedos debajo del ombligo). Respiramos concentrándonos en este punto. Pausadamente inspiramos desde la barriga, pasando por el diafragma, hasta que naturalmente se van llenando los pulmones y exhalamos. Prestamos atención a la exhalación, que es pausada y más prolongada que la inhalación. Si es necesario nos ayudamos con algunas técnicas para mantener la atención sobre el ritmo de respiración; por ejemplo, contar de uno a cuatro en la inspiración y de uno a seis en la expiración. El ritmo de respiración aproximado durante zazen es de cuatro veces por minuto. Mas allá de toda explicación, todo varía de acuerdo a la capacidad respiratoria y estado de cada persona. “... habiendo armonizado cuerpo y mente...” La respiración armoniza, la respiración ordena. Y esta armonía, este orden se manifiesta naturalmente a través de nuestras actividades diarias. |
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Cuando termina zazen, saludamos en gassho y llevamos las manos palmas arriba sobre las rodillas moviendo suavemente el cuerpo de izquierda a derecha de menor a mayor, teniendo cuidado de no levantarnos bruscamente al salir de la postura. Una vez de pie reacomodamos la forma del zafu y repetimos los saludos iniciales. Colocamos las manos a la altura del pecho en shashu: colocamos el dedo pulgar de la mano izquierda en el centro de la palma y cerramos la mano formando un puño cubriéndolo con la mano derecha. Ubicamos las manos a la altura aproximada de dos centímetros por debajo de la punta del esternón manteniendo los codos en línea recta (figura 45). |
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Fig. 45 |
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Y con las manos en esta posición nos retiramos de la sala de meditación. En general dentro de la sala de meditación se camina en shashu. “Piensa en no-pensar. ¿Cómo se hace? Pensando más allá de los pensamientos y los no-pensamientos.” Pensar en no-pensar, ¿cómo se hace? ¿Qué hacer con los pensamientos que durante zazen parecen no acabar?. Podemos decir que durante zazen observamos el movimiento de la mente a través de los pensamientos y que en la actividad diaria no los percibimos. Si agarramos un vaso con agua y lo agitamos suavemente, el agua también se pondrá en movimiento. Es como la actividad diaria: el movimiento del agua, el pensamiento van juntos, casi no los percibimos. Ahora bien, cuando dejamos de mover el vaso, el agua va a seguir en movimiento por unos instantes. Algo similar sucede cuando nos sentamos en zazen; dejamos de mover el vaso, que es como el cuerpo, que deja de estar en movimiento. La mente es como el agua, los pensamientos continúan su movimiento. Durante zazen también podemos estar pensando en como se hace para pensar en no-pensar, y así pensamos en no-pensar pensando...... Cuando varios pensamientos agiten tu mente no dejes que te atrapen ni luches contra ellos, ni hagas el esfuerzo de escapar de los pensamientos. Simplemente déjalos, permitiendo que aparezcan y desaparezcan libremente La postura y la respiración tienen un papel fundamental. Podemos observar que, cuando hay agitación mental, la postura y la respiración se modifican. No estamos sentándonos con la columna recta o estamos haciendo un tipo de respiración corta o poco profunda. Y así, toda la atención va hacia los pensamientos, nos vamos del pasado al futuro y del futuro al pasado. Se dice que la mente es como un caballo salvaje o que los pensamientos son como un mono que salta de rama en rama. En esos momentos es recomendable volver a la postura y la respiración: las orejas paralelas a los hombros, la nariz en la misma línea del ombligo, el mentón levemente metido hacia adentro, la boca cerrada y la lengua apoyada sobre el paladar superior, los ojos naturalmente abiertos ligeramente mirando hacia abajo. Y respiramos profundo llevando toda la atención a ese punto que queda a cuatro dedos debajo del ombligo Finalmente, habiendo armonizado cuerpo y mente, siéntate firmemente como una montaña, con la columna derecha, como si con la cabeza estuvieras empujando el Cielo y con el cóccix la Tierra. |
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