Desgrabación
de la charla dada el 3 de Noviembre de 1993
en la Universidad
del Salvador (Facultad de Estudios orientales)
|
El Zen no puede
conocerse por ningún tipo de imaginación, palabra, escritura,
o explicación; debe ser vivido personalmente.
Por ejemplo: si
a un ciego de nacimiento se le quiere explicar qué es una flor blanca,
no podría entenderlo. Alguien podría decirle que es blanca
como la nieve; esta persona tocaría la nieve y diría "¡Qué
frío es el blanco!". Al decirle que es blanca como un ganso, tocaría
un ganso y diría "¡El blanco es como un pájaro!".
En realidad es muy
difícil explicar a un ciego de nacimiento lo que es un color; en
cambio habría que buscar una solución para su problema.
El Zen no es explicable
por palabras: se comprende tras una vivencia propia.
Si usamos las palabras
necesitamos utilizar la lógica, que es producto de la actividad
mental, la cual no es totalmente capaz de comprenderlo.
Los filósofos
utilizan la lógica usando razones convincentes para ser aceptados.
En la religión no se puede.
Muchas experiencias
religiosas han sido vividas en distintas partes del mundo, como las apariciones
de las Vírgenes. Quienes no lo vivieron no pueden creerlo con un
100 % de certeza: lo tendrían que aceptar con fe.
El Zen no puede
explicarse, hay que experimentarlo vivenciándolo.
Si tomo agua: ¿alguien
sabe realmente qué estoy tomando? Puedo decirle que está
caliente, pero... ¿alguien sabe cuál es su temperatura? Aunque
afirme que son 80° C, ustedes no saben cuánto calor es. También
puedo decir que es un poco salada. Ustedes pueden imaginar lo que yo digo,
pero lo mejor es probarlo personalmente. Aunque diera muchas explicaciones,
no lo comprenderían.
La teoría
lógica no lo puede explicar, sólo puede transmitir algún
aspecto del que sólo entenderán algo aquellos que compartan
el mismo idioma y el significado de los términos usados.
La experiencia
absoluta debe ser vivida personalmente.
Muchos dirán
que son monjes aquellos que viven en un monasterio; entonces ratas, cucarachas,
moscas, etcétera también serían monjes. Muchos laicos
conviven con monjes en los monasterios, pero ellos no saben bien qué
es ser monje.
El Zen es una experiencia,
que trasciende el tiempo y el espacio; no los supera, los trasciende; no
se los puede superar porque son parte de nuestra vida.
La experiencia del
tiempo y del espacio es confusa. El pez en el agua no se da cuenta del
agua en la que está inmerso.
Uno no es tan consciente
de su movimiento en el espacio a cada momento, ni siquiera percibe bien
cómo transcurre el día. Cuando estamos angustiados el tiempo
parece interminable; si alguien experimenta algo desagradable, uno quiere
ayudar y parece que el tiempo no alcanza. Al llegar el fin del día,
muchos dicen: “¡Al fin!”, como si terminaran una lucha contra el
tiempo.
No nos damos cuenta
del espacio, salvo cuando el movimiento se nos limita.
Un taiwanés
puede decir que en Buenos Aires hay muchos espacios verdes; en cambio,
un bonaerense se queja por la falta de espacios verdes.
Para el Zen, la comprensión
tiempo-espacio debe ser muy clara. La trasciende. Al hacerlo, largo o duración
son iguales, un grano de arena o un montaña son iguales, no afecta,
no hay diferencia entre ellos. |
| PRINCIPIOS |
1) Conducta
pura
Para un iluminado,
bueno y malo son lo mismo. Para quienes practican Zen, la pureza es importante.
Pureza implica:
* demostración de ella a través
del cuerpo.
* de la conducta mental.
* del habla |
| 2) Tranquilidad
en la vida
* En el aspecto verbal –no alborotar.
* En el aspecto mental –no poseer ansiedad.
* En el aspecto corporal –no usar la
violencia.
En medio del tránsito
pesado surgen ansiedades, nervios, las personas manejan a gran velocidad
porque aprecian el tiempo hasta el último segundo; por eso están
intranquilos. Muestran violencia de acción y o palabra al no soportar
a ciertas personas o acciones. |
| 3) Vida segura
Comprendiendo el
Zen tendremos seguridad en nuestra vida. La gente se caracteriza por la
falta de seguridad. Se pone nerviosa, se altera, teme; vivir se torna inestable.
No hay en este mundo
algo realmente seguro. Podemos prevenir, pero no detener con seguridad
los desastres. Según el Zen, sabemos que estos riesgos son naturales,
entonces no hay razón para preocuparse. Los que más se preocupan
y temen suelen morir más temprano. Muchos compran armas, pero esto
no les garantiza su seguridad; podemos decir que los pone en más
peligro. |
| 4) Vida estable
La inestabilidad
laboral, familiar, matrimonial, todas pueden subsanarse con postura y posición
firme, y con autoconocimiento. Debemos saber hacia dónde nos dirigimos,
sin necesidad de un meta fija.
Hay que mantener
una cierta postura aunque no sepamos qué hacer; comprender cómo
somos y cuáles son nuestros límites. Sin una clara dirección,
nosotros equivocamos el camino o vamos en círculos.
Si mantenemos una
dirección y vamos en ella rápido o despacio, llegaremos igual.
Debo saber qué
quiero. ¿Hasta dónde llego?..., ese es otro punto.
Algunos poseen una
capacidad innata (por ej: canto), quienes no la tienen y quieren seguir
el canto, tendrán un gran problema, pero con una buena guía
y una dirección firme y clara, pueden obtener grandes logros.
|
| 5) Tener
una conciencia clara y libre
Implica que nuestras
expresiones y demostraciones de afecto sean autocontroladas libremente;
no hay que apegarse a tener, ni sufrir por perder. Si el medio lo permite,
desarrollaremos nuestras esperanzas; si no es así, debemos esperar
nuevas oportunidades para satisfacer nuestras expectativas.
En la vida hay altibajos,
éxitos y fracasos. En cierto tiempo un monje encontró ladrones
en su camino, quienes le preguntaron si tenía dinero; él
les dijo: “¿Qué pretenden?”. La respuesta fue: “El dinero
o la vida”. El maestro dijo que prefería conservar su vida y darles
el dinero. Ante tal respuesta los ladrones sonrieron por la forma tan fácil
en que obtenían dinero, entonces decidieron perdonarlo. Sin pensarlo,
el maestro aprovechó el ambiente y les pidió colaboración
para un templo que estaba construyendo. Ante semejante pedido, el jefe
de la banda encolerizó y le dijo: “Usted no conoce sus límites,
le quitaré su dinero y la vida, usted no sabe que vivimos de esto”.
La respuesta fue:
“Muy bien, ya estoy cansado de la existencia. ¡Quíteme la
vida!”.
Para el Zen, obtención
y pérdida deben ser indiferentes.
El jefe se conmovió
ante tal desapego a la vida y se dio cuenta de lo bueno que es ser un monje,
sin preocuparse por el dinero o la vida, y en ese momento decidió
ser un monje él también. |
| METODOLOGIA
DEL ZEN |
| 1 –Observar
las actitudes propias
Examinar y conocer
lo que hablamos y lo que hacemos.
Por ejemplo: Alguien
habla por teléfono y a la vez está observando atentamente
la puerta en espera de un amigo que llega. De esta forma no sabe realmente
lo que dice y lo que le dicen. A veces no sabemos qué hablamos o
hacemos: eso es ser irresponsable.
O por ejemplo alguien
conversa y a la vez está leyendo; presta más atención
a una cosa que a otra, entonces así puede prometer algo que quizás
después no recuerde, a la vez que probablemente almacena en su memoria
una información errónea. |
| 2 –Observar el
pensamiento propio
Hay que saber qué
se está pensando; al no hacerlo llegamos a perder el tiempo. Nuestra
actividad mental debe ser estable, segura y tranquila. |
| 3 –Convocar la
atención de nuestro pensamiento
Lograr que no se
focalice en el mundo externo.
El factor ambiental
a veces trae desequilibrios orgánicos. Nos alegramos ante los elogios
y nos enojamos ante las críticas. A veces ni siquiera es verdadero
alguno de los dos.
Al desequilibrar
nuestro pensamiento por influencias externas, debemos llamar su atención. |
| 4 –Capacidad
de dejar de darle importancia al cuerpo y al medio ambiente
La vida está
llena de altibajos, a los que no hay que prestar demasiada atención;
ni a la felicidad, ni a la tristeza; siempre hay que estar igual sin afectarse
por los altibajos.
En el cáncer,
por ejemplo, es muy importante desviar la atención de quien lo padece.
El cáncer no significa muerte, hay que convencer a quien lo padece
de que no debe tener miedo a morir.
Mucha gente a la
que se le pronosticaba unos días o semanas de vida, ha vivido y
vive muchísimo más de lo previsto por los médicos. |
| LA
VIDA COTIDIANA ES ZEN |
| 1 –Tener una
actitud objetiva de la vida
El que siente es
el cuerpo; si lo tomamos en forma objetiva, no subjetiva, como si fuera
de otro, tendremos tranquilidad.
Hay que vivir con
sabiduría y tranquilidad. |
| 2 –El Objetivo
de la vida es un proceso activo de la vida
Debemos tener una
dirección en esta vida, pero no necesariamente un objetivo. Esto
no significa no avanzar hacia nada fijo. En la historia del conejo y la
tortuga, el primero descansaba y el segundo avanzaba en forma lenta pero
constante.
El Zen no comparte
ninguna de las dos posiciones, no usa la competencia.
Cada uno debe avanzar lo que
puede. Ese es nuestro objetivo: avanzar según nuestro ritmo y nuestra
velocidad. |
| 3 –Aplicación
del pensamiento, de los principios del Zen y de su Metodología. |
|
biografía
del Venerable Maestro Shen Yen |